la campaña de marketing político que se convirtió en fenómeno cultural
Una estrategia de comunicación que no parecía campaña política, sino storytelling puro. Te cuento los secretos detrás de la identidad de marca más disruptiva de 2025.
Antes de que pienses que esto es política, dejame aclararlo: no lo es.
Lo que te voy a contar hoy va más allá de ideologías o partidos. Se trata de cómo una persona desconocida, con apenas un 1% de intención de voto a principios de 2025, logró vencer a uno de los políticos más reconocidos de Estados Unidos usando las mismas herramientas que cualquier marca digital tiene a su alcance: autenticidad, storytelling emocional y dominio absoluto de los códigos culturales de su audiencia.
Si estás construyendo tu marca personal, pensando en lanzar un producto o simplemente querés entender hacia dónde va el marketing digital, esta historia te va a volar la cabeza.
¿Quién es Zohran Mamdani y por qué su campaña nos importa?
Zohran Mamdani es un asambleísta de 34 años que en junio de 2025 ganó las primarias demócratas para la alcaldía de Nueva York. Nada fuera de lo común, dirías. Excepto que su rival era Andrew Cuomo, ex gobernador con reconocimiento de nombre del 90% y presupuesto millonario.
Mientras Cuomo invertía en publicidad tradicional (aproximadamente $87 por voto), Mamdani construyó una estrategia digital que le costó apenas $19 por voto. No fue suerte. Fue estrategia pura.
Su campaña acumuló 5.6 millones de seguidores entre Instagram y TikTok (25 veces más que Cuomo), capturó el 78% del voto joven (18-29 años) y transformó barrios que parecían imposibles de conquistar. En Kingsbridge, Bronx, pasó de perder por 2 puntos a ganar por 14. En Brownsville, Brooklyn, un déficit de 40 puntos se convirtió en una victoria de 18 puntos.
¿Cómo lo hizo? No con discursos tradicionales ni promesas vacías. Lo hizo construyendo una marca que se sentía humana, local y, sobre todo, real.
La estrategia que redefinió las reglas del juego digital
1. Contenido nativo que no parecía campaña política
Acá está el primer golpe de genialidad: Mamdani entendió que la Gen Z no quiere que le vendan nada. Quiere formar parte de conversaciones auténticas.
En lugar de videos institucionales con fondos de bandera y discursos solemnes, su equipo creó contenido que parecía hecho por cualquier creador urbano de Nueva York. Videos verticales optimizados para TikTok, Instagram Reels y YouTube Shorts. Contenido emocional, cotidiano, con la estética lo-fi que esta generación consume sin pensar.
Apareció en “SubwayTakes”, un formato popular grabado en el metro de Nueva York donde habló sobre política fiscal como si fuera una charla entre amigos. Filmó desde el asiento trasero de un taxi para la serie “Keep the Meter Running” hablando sobre la New York Taxi Workers Alliance. Hasta se tiró al agua helada de Coney Island en traje (que había comprado por $30 en una tienda de segunda mano de un vecino) para hablar sobre congelar las rentas.
Lo brillante: no interrumpió el contenido que su audiencia ya consumía. Se integró a él.
2. El poder de los creadores como distribuidores de mensaje
Acá viene algo que muchas marcas todavía no entienden: los creadores son medios ahora. No influencers pagos para postear una foto. Medios con audiencias propias, códigos culturales y credibilidad.
Mamdani organizó briefings exclusivos para más de 70 creadores de TikTok, YouTube, Instagram, Twitch y podcasts, con una audiencia combinada de 77.3 millones de seguidores. No los trató como prensa tradicional ni como herramientas de marketing. Los invitó a su cuartel general, les dio acceso real y respondió preguntas profundas sobre educación, inmigración y cuidado infantil, pero también sobre cosas absurdas que ningún medio tradicional preguntaría.
Jake Schroeder, un creador con 222,000 seguidores conocido por sus baladas satíricas sobre vino y ollas arroceras, compuso una canción viral titulada “Vote por el tipo buenmozo, Zohran”, comparándolo con su rival al que llamó “polvoriento”. Mamdani no la patrocinó. Simplemente la reposteó.
Resultado: contenido orgánico, auténtico y distribuido por voces en las que su audiencia ya confiaba.
3. Co-creación en lugar de contenido patrocinado
La diferencia es sutil pero crucial. Mamdani no pagó a creadores para que pusieran su cara en sus feeds. Co-creó con ellos.
Apareció en videos junto a comediantes de NYC con estética de infomercial satírico. Se filmó celebrando con fanáticos de los Knicks afuera del Madison Square Garden durante los playoffs. Incluso apareció en la mañana de las elecciones con la modelo Emily Ratajkowski.
Cada colaboración respetaba el estilo, tono y audiencia del creador. No era invasivo. Se sentía natural porque lo era.
El branding que rompió todos los esquemas
Ahora hablemos de algo que me vuela la cabeza como creadora de contenido: su identidad visual.
Colores que cuentan historias
El diseñador Aneesh Bhoopathy, del estudio Forge Design de Filadelfia, creó una paleta de colores inspirada en elementos icónicos de Nueva York: el amarillo de los taxis, el azul de la MetroCard, el rojo de los camiones de bomberos. Pero también hay un guiño al naranja de la bandera india (por su herencia) y a los uniformes vintage de los Knicks de los años 70-90.
¿Por qué funciona? Porque evoca emoción y pertenencia. Cuando alguien de Nueva York ve esos colores, no piensa en política. Piensa en su ciudad, en su cotidianidad, en su identidad.
Tipografía que habla el lenguaje de la calle
El nombre “ZOHRAN” está dibujado a mano con un estilo que imita los carteles pintados de las bodegas y negocios familiares del barrio. Grande, ancho, confiado, con una sombra paralela exagerada que parece haber sido retocada década tras década. Bhoopathy lo emparejó con Union Gothic, una tipografía sans-serif, para “balancear la juguetonería y que no parezca demasiado Barnum and Bailey”.
No parece un logo político. Parece el cartel de la tienda de tu vecino. Y eso es exactamente el punto.
Inspiración en Bollywood y cultura popular
La tipografía con sombra y los colores vibrantes están inspirados en los pósters vintage de Bollywood, un homenaje a la herencia sudasiática de Mamdani. Su madre, por cierto, es Mira Nair, directora de clásicos del cine indio como “Salaam Bombay!” y “Monsoon Wedding”.
La lección: tu identidad de marca puede integrar tus raíces culturales sin ser literal o forzada. Puede ser un lenguaje visual que habla a múltiples comunidades al mismo tiempo.
Comunicación multicultural y accesible
Algo que muchas marcas dicen hacer pero pocas ejecutan bien: comunicación verdaderamente inclusiva.
Mamdani habló con sus votantes en español, filmó videos en urdu e hindi, y tradujo todo su material impreso a ocho idiomas, algunos de lectura de izquierda a derecha y otros de derecha a izquierda.
Pero no fue solo traducción mecánica. Fue integrar referencias culturales específicas para cada comunidad, usar sus símbolos, hablarles en su idioma emocional, no solo lingüístico.
Marketing de guerrilla vs. presupuesto millonario
Acá viene el dato que todo challenger brand debería tatuar en su brazo:
Andrew Cuomo inundó los medios tradicionales con publicidad pagada. Mientras tanto, Mamdani reconoció el valor de los medios ganados (earned media). Su costo por voto fue $19 vs. los $87 de Cuomo.
La estrategia:
- A/B testing constante de cada video: ¿qué encuadre generaba más debate? ¿qué narrativa retenía la atención hasta el final?
- Uso de lookalike audiences para identificar usuarios que se comportaban como sus seguidores más comprometidos
- Cada trend de TikTok, cada cara real de Nueva York, cada beat narrativo era una señal para el algoritmo
- Testing: una panorámica lenta de un apartamento con renta estabilizada vs. un meme burlándose de rentas astronómicas
Su equipo trabajó las plataformas sociales como un motor de datos y una red de distribución al mismo tiempo, convirtiendo sentimiento digital en comportamiento del mundo real.
Los números que respaldan la estrategia
Porque sí, todo esto es lindo en teoría, pero ¿funcionó?
Datos concretos:
- 78% de los votantes de 18-29 años lo eligieron
- 5.6 millones de seguidores combinados en Instagram y TikTok
- Recaudó más contribuciones de neoyorquinos individuales que cualquier otro candidato en el ciclo de recaudación más reciente
- Su video de anuncio en TikTok en octubre de 2024 tiene apenas 3,000 vistas. No construyó un movimiento: lo microondó mediante estrategia de medios ganados
Qué podemos aprender (seas marca, creador o emprendedor)
1. La autenticidad no se compra, se construye
Taiwan Green, un productor musical de Queens que lo apoyó, dijo: “Después de seguirlo por un par de semanas, creo que realmente le importa la gente y puedo sentir eso”. Sari Beth Rose, maestra de escuela pública, agregó: “Sí, sus TikToks son increíbles, pero hay sustancia detrás de ese estilo”.
Lección: El contenido estético vacío no funciona. La estrategia digital sin sustancia se nota.
2. Mirá tu comunidad, no a la competencia
Los diseñadores no miraron hacia arriba buscando legitimidad corporativa o códigos políticos tradicionales. Miraron alrededor: a las tiendas del barrio, a los carteles de los negocios familiares, a la estética de la calle.
Lección: Tu identidad de marca no necesita parecer “profesional” según estándares corporativos. Necesita resonar con la gente que querés alcanzar.
3. Los algoritmos se pueden dominar con estrategia
Cada post era un experimento. Testing iterativo, amplificación basada en datos, growth hacking aplicado a una campaña política.
Lección: No necesitás presupuesto millonario si entendés cómo funcionan las plataformas y estás dispuesto a testear constantemente.
4. La colaboración genuina supera al patrocinio
Mamdani no compró espacios publicitarios en canales de creadores. Co-creó con ellos, respetando su estilo único. Las plataformas sociales tienen un lenguaje específico, y si no lo abrazás, se nota que no pertenecés ahí.
Lección: Dejá que los creadores sean creadores. Tu rol es facilitarles contenido auténtico, no controlarlos.
5. El storytelling emocional vende más que las características
Mamdani no vendió una plataforma política. Vendió posibilidad. Eso es exactamente lo que hace el buen marketing.
Lección: La gente no compra qué hacés. Compra por qué lo hacés y cómo los hace sentir.
El fenómeno “Hot Girls for Zohran” (o cómo el branding se volvió meme)
El diseñador Bhoopathy aprendió trabajando con candidatos progresistas que su branding frecuentemente se convierte en meme. Y lo acepta. Las famosas remeras “Hot Girls for Zohran” surgieron orgánicamente de la comunidad.
Esto es oro puro de marketing: cuando tu identidad es lo suficientemente distintiva pero no tan rígida, la gente se apropia de ella, la remixea, la transforma. Y eso amplifica tu alcance exponencialmente sin que gastés un peso.
¿Se puede replicar? La advertencia de los expertos
Acá viene la parte interesante: tras la victoria de Mamdani, Andrew Cuomo admitió: “No hice suficiente en redes sociales… creo que el asambleísta hizo un mejor trabajo en TikTok”. Pero el streamer de Twitch Hasan Piker (quien apoyó a Mamdani) posteó: “El próximo ciclo electoral va a ser muy divertido. Muchos políticos van a intentar hacer cosas como [los videos de Mamdani], sin darse cuenta de por qué no pega de la misma manera”.
¿Por qué no es replicable tal cual? Como dijeron los diseñadores: “El candidato importa. No importa qué tan ‘buena’ sea una identidad visual, si no es auténtica al candidato, simplemente no funciona. El 95% es él”.
Lo que realmente cambió en el marketing digital
La campaña de Mamdani no es solo un caso de estudio de marketing político. Es una señal de hacia dónde va toda la comunicación de marca:
1. Las líneas se difuminan
Entre marca personal, marca comercial, figura pública y creador de contenido. Todos usan las mismas herramientas, los mismos lenguajes, las mismas plataformas.
2. La cultura es el nuevo medio
Mamdani se publicitó durante “The Golden Bachelor”, no porque fuera un truco, sino porque es pegamento cultural. Reúne generaciones, domina la conversación social al día siguiente. Apareciendo ahí y tomando el tono del show, se posicionó como parte de la cultura, no afuera de ella.
3. El contenido tiene que ser nativo o no funciona
Chris Hayes de MSNBC notó que Mamdani replicó formatos populares de storytelling de TikTok, Instagram y YouTube Shorts para que su contenido de campaña se sintiera auténtico.
4. La inclusividad es estrategia, no opción
Hablar en múltiples idiomas, integrar múltiples referencias culturales, diseñar para accesibilidad no es “ser progre”. Es expandir tu alcance y resonar con más gente.
Preguntas que probablemente te estés haciendo
¿Esto solo funciona para política?
No. Los principios se aplican a cualquier marca que quiera conectar auténticamente con audiencias jóvenes. De hecho, muchas marcas comerciales están años detrás de lo que esta campaña logró.
¿Necesito millones de seguidores para empezar?
Mamdani empezó con un video de anuncio que tiene 3,000 vistas. Lo que importa es la estrategia de amplificación y medios ganados, no el punto de partida.
¿Funciona para marcas fuera de Estados Unidos?
Los principios son universales: autenticidad, contenido nativo, colaboración con creadores, identidad visual distintiva. La ejecución se adapta a cada mercado y cultura.
¿Puedo aplicar esto a mi marca personal como creador?
Absolutamente. De hecho, como creadores tenemos ventaja: no necesitamos convencer a un board directivo de ser auténticos. Podemos empezar hoy.
La lección más importante de todas
En un mundo donde lo político, lo cultural y lo digital se entrelazan cada vez más, esta campaña nos dejó algo claro:
La mejor estrategia de marketing no busca imponerse. Busca integrarse en la conversación cultural que ya está sucediendo.
No se trata de gritar más fuerte. Se trata de hablar el lenguaje correcto, en el lugar correcto, con la gente correcta, de la manera correcta.
Y cuando lo hacés bien, tu comunidad no solo te consume: te defiende, te amplifica, te transforma en un movimiento.
Para reflexionar
¿Qué elementos de esta estrategia podés aplicar a tu marca o proyecto personal? ¿Qué conversaciones culturales están sucediendo en tu comunidad que podrías integrar auténticamente?
Porque al final del día, no necesitás ser candidato político para construir una identidad de marca memorable. Necesitás entender a tu audiencia, respetar los códigos de las plataformas donde están, y tener el coraje de ser auténtico en un mundo que premia el postureo.
El marketing ha cambiado. La pregunta es: ¿estás listo para cambiar con él?




